miércoles, 15 de junio de 2011

Este Artículo Responde Perfectamente a la Pregunta ¿qué es el lucro en Educación? Que está siendo tan frecuente hoy.........

MEGASOSTENEDORES CON PROMEDIO ROJO
Manuel Hidalgo se hizo famoso como el inefable sostenedor de los colegios Britania. Adeudaba meses de sueldos y, en varios casos, años de imposiciones a los profesores. Tampoco pagaba las cuentas así que varios establecimientos pasaron semanas sin servicios básicos en medio del escándalo público y de las movilizaciones de los pingüinos. Finalmente, el Ministerio de Educación lo inhabilitó de por vida para ejercer como sostenedor y hace dos semanas fue detenido por Investigaciones debido a sus deudas con el sistema privado. Ese fue el fin del hombre que llegó a tener nueve colegios y que reventó el dinero fiscal para la educación de jóvenes de escasos recursos. De todas formas, una de sus hijas, es dueña de dos liceos y muchos la consideran un palo blanco.
Su caída es una mancha negra para los sostenedores porque Hidalgo tiene linaje en el mundo de la educación subvencionada. Su padrastro, Hugo Cárdenas, fundó un imperio de colegios junto a su primera esposa, Filomena Narváez. En conjunto, también crearon la Corporación Nacional de Colegios Particulares (Conacep), que hoy agrupa a 800 establecimientos y es un fuerte grupo de presión en el Consejo de la Educación.
Cuando Cárdenas se separó de su mujer sólo se quedó con el Liceo Polivalente de La Cisterna. Desde ahí le entregó a su hijastro los primeros conocimientos en administración. Luego, Hidalgo heredó el colegio, su plataforma para crear los Britania. Según los cercanos, Filomena Narváez siempre consideró que el Polivalente le pertenecía debido a que ayudó a fundarlo. “Intentó comprarlo varias veces. Como no pudo, instaló colegios cercanos para hacerle la competencia”, asegura un conocedor del negocio.
Ahora que Hidalgo está arruinado, ella no hace mella del árbol caído. “No me gusta hablar de cosas malas, prefiero ver lo bueno. Es mi filosofía de vida”, dice. Este tipo de declaraciones la han posicionado como una “dama” de la educación, con un profundo sentido social-cristiano y, también, con la fortuna más grande dentro de los mega sostenedores.

NOMBRES EN INGLES Y FALDAS
Las propiedades de Filomena Narváez están avaluadas en casi 8 mil millones de pesos . Entre ellas se encuentran terrenos agrícolas y su casa, ubicada en el exclusivo sector de Piedra Roja, en Las Condes (641 millones de pesos). Pero la suma más grande proviene de sus colegios. Estás propiedades están valoradas en 5 mil millones de pesos.
Profesora normalista, esta mujer de 75 años empezó como sostenedora en los ’50. Cuenta que llegó hasta San Ramón luego de preguntarle a Carabineros dónde existía un sitio que no tuviese acceso a la educación. “Ahí me encontré con una vecina que me llevó a ver los niños que jugaban en las calles. Me dijo que si ponía un colegio muchos se salvarían”, relata. En ese lugar, compró un terreno y fundó la Escuela Particular Galvarino, a la que luego agregó educación técnica.
De ahí en adelante su imperio se extendió a través de los Chilean Eagles, un grupo de colegios con los que Filomena Narváez inició una tradición: usar nombres en inglés. Una estrategia que, junto al uso de faldas grises en reemplazo de los clásicos jumpers azules, hizo que sus colegios se llenaran. “La gente de distintos lados me pedía que me instalara cerca de sus barrios”, cuenta orgullosa.
Incluso rebautizó la escuela Galvarino con el nombre de Saint Trinity que luego traspasó a su hijo, Hugo Cárdenas Narváez, actual sostenedor del establecimiento y quien administra los siete colegios subvencionados de Filomena.
Un sostenedor recuerda que años atrás en un colegio subvencionado de San Bernardo, se incluyeron sombreros a la indumentaria estudiantil "Cuando pasaban por la calle se veían muy llamativos. Y la matrícula se llenó de inmediato", dice.
Otra apuesta visionaria de Filomena fue instalar colegios gigantes. El Chilean Eagles de La Florida, con cerca de 3.200 alumnos, es un ejemplo. El Simce del 2003 ubicó a los segundos medios de ese establecimiento por debajo de los colegios que apuntan al mismo grupo socioeconómico. El más deficiente es el Chilean Eagles número 1 de Cerrillos. En las pruebas de Lenguaje y Matemáticas está entre 20 y 30 puntos bajo el promedio nacional. En la educación básica sus puntajes también son dispares.
Pero independiente de los resultados académicos a esta maestra le va muy bien. Es fundadora y dueña de la Universidad Iberoamericana de Ciencias de la Tecnología que, según sus palabras, “no tiene como sustento el dinero de los colegios”.
En Dicom Filomena Narváez registra 10 documentos impagos por 795 millones de pesos. Tiene siete colegios subvencionados y uno particular pagado.

LOS ROMO
Raúl Romo Valdivia es el patriarca de tres colegios ubicados en Av. Independencia. Su hijo, Raúl Romo Rojas, figura oficialmente como el sostenedor de los tres colegios que fundó su padre.
Los talleres de mecánica del Avenida Independencia, se encuentran en una casa de adobe que al final de un pasillo tiene un conjunto de salas con vidrio por medio. En el parqué hay agujeros más grandes que un zapato y los alumnos han rellenado los huecos con envases de papas fritas, ramitas y hasta bebidas. A unos metros están los baños. Sin ninguna puerta de entrada, cinco inodoros se ven desde el patio y las salas. No tienen taza y están colmados de orina y de un olor fétido. El Simce de 2003 ubicó a los alumnos de segundo medio del Av. Independencia 30 y 40 puntos por debajo del promedio de su grupo socioeconómico en Lenguaje y Matemáticas. A nivel regional la diferencia se dispara.
El otro hijo de Raúl, Pedro Romo Rojas, tiene cuatro colegios en Pudahuel, también con magros resultados académicos.
Para los Romo, todo se inició en los ’50 cuando la profesora básica María Romo Valdivia puso una escuela básica en Av. Independencia. La infraestructura era su casa y sus hermanos, el mencionado Raúl, Marta y Osvaldo, todos profesores, le ayudaban haciendo clases. Con el dinero fiscal compraron una casa en calle Cotapos y así nació el Liceo Diurno Avenida Independencia. Luego, los hermanos se independizaron.
María conserva hasta hoy ese liceo. El Simce de 2003 los posicionó como el peor de toda la comuna con 43 y 50 puntos debajo de su grupo socioeconómico en Lenguaje y Matemáticas. De los 66 alumnos que rindieron la PSU el año pasado, el promedio fue de 427 puntos, es decir sin chance de postular a una universidad del Consejo de Rectores.
Su hermana Marta se fue a Quilicura. Con la ayuda de sus hijos fundó hace cuatro años los colegios Nuevo Horizonte y Novo Mundo, cada uno con cerca de 1.800 alumnos. Este último tiene el promedio más bajo de toda la comuna en la prueba Simce 2003 aplicada a los segundos medios. “La prueba midió los resultados de estudiantes que nosotros no formamos. Además nuestros colegios tienen especialidades técnicas y el nivel de inserción que logramos es muy alto”, explica la directora del Nuevo Horizonte, María Valenzuela Romo, hija de Marta, quien junto a sus hermanos gestiona los dos colegios.

VICTOR EL GRANDE
Cuando en 1981 se inició la privatización de la educación y el Estado dobló la subvención por alumno para los sostenedores, muchos profesores pensaron en la gran oportunidad que se les venía. Víctor Aguilera es uno de ellos. Este profesor tiene diez colegios y es dueño del Instituto Carlos Casanueva y socio de la Universidad Miguel de Cervantes.
La mayoría de sus establecimientos no pasa de los 500 alumnos “Es posible administrar colegios pequeños con un sistema ordenado. El ejemplo más claro es que tengo un colegio para adultos gratuito que se financia con el excedente de los otros establecimientos”, cuenta.
Esta afirmación contrasta con la opinión del presidente de la Conacep, Rodrigo Bosch, quien asegura que recientes estudios han determinado que un colegio se vuelve rentable de los 1.500 alumnos hacia arriba.
Pero a Aguilera le alcanza para tener un Mercedes Benz y una lujosa Mitsubishi Montero blanca. Nada que ver con el Oldsmobile ‘58 que tenía antes de ser sostenedor, cuando era profesor de una escuela básica y vivía en casa de sus padres. “Se me quedaba en pana a cada rato”, cuenta orgulloso de contar hoy con un patrimonio inmobiliario cercano a los 3 mil millones de pesos.
Pero tambien en este caso el problema está en sus resultados académicos. El Liceo Metropolitano es famoso en Estación Central por ser el peor de la comuna. En el Simce de 2003 estuvieron 34 y 64 puntos por debajo del estrato socioeconómico en Lenguaje y Matemáticas. En la PSU 2005 sus alumnos obtuvieron un promedio de 432 puntos.
Sus colegios ubicados en lugares con más alto ingreso, tienen mejores resultados y cobra una mensualidad mayor: “Si piden mejores resultados, entonces deben subir la subvención”, dice Aguilera.
Hace tres años compró el Britania Oriente de Manuel Hidalgo, luego de que el Banco del Desarrollo lo rematara por deudas impagas.

GIGANTES
El jueves pasado Marco Antonio Hormazábal aceptó comprar el Britania de Renca. Es la cara visible de la familia Hormazábal y Calderón, célebres dueños de los colegios HC libertadores. Prácticamente no asoman la cabeza a la luz pública. En 1990, entregaron la administración de su pequeño imperio de colegios a grupos de profesores. Según el propio Marco Antonio Hormazabal, “fue una forma de devolver a los docentes el esfuerzo que realizan en la educación de los niños”. Pero lo cierto es que la familia HC controla y sugiere aspectos de la administración. “Cuando tienen resultados deficientes los tomamos por uno o dos años y luego se los pasamos a otros profesores, para que se hagan cargo”, explica.
Pero los HC mantienen la propiedad de los inmuebles y cobran un arriendo mensual a través de la inmobiliaria familiar, El Trébol Ltda.
Se cree que los HC optaron por esta formula debido a que, a mediados de los ’80, la prensa se les fue encima porque fue el primer colegio en que un alumno murió en una riña con un compañero. Después se supo que eran dueños de una isla en el Lago Calafquen “Viajábamos a ella en un hidroavión que teníamos. Hasta ahora la conservamos y no es muy cara”, dice Marco Antonio. Se supo también que Marco Antonio pilotaba un auto en Las Vizcachas. “Pero esto no incidió en nuestra decisión de delegar la administración”, aclara el mismo.
Administran directamente el Saint Mark, que en el Simce de 2005 a los cuartos básicos aparecen bajo el promedio de su estrato socio económico. “Pero a nivel comunal generalmente estamos bien”, aclara Marco Antonio. No es el caso del José Artigas, el otro colegio que administran directamente. En el Simce 2004 a los octavos básicos están entre 17 y 22 puntos bajo la comuna en todas las categorías.

ULTRA GIGANTES
Quienes creen que los HC lideran el número de matrículas, no consideran un factor: Jorge Antonio Cifuentes Narváez, el sobrino predilecto de Filomena. También profesor, comenzó trabajando junto a ella y, según cuentan, recibió un colegio como primer “empujoncito”.
Cifuentes, 62 años, es dueño de 7 establecimientos subvencionados concentrados en San Ramón y Ñuñoa. Sus resultados académicos son dispares. El Simce indica que sus colegios de Ñuñoa están por sobre el promedio de su grupo socioeconómico, pero generalmente bajo el de la comuna. En la prueba de 2003 a los segundos medios, el Complejo Educacional San Ramón aparece 13 y 6 puntos en Lenguaje y Matemáticas bajo los establecimientos dirigidos al mismo estrato social.
Muchos sostenedores de colegios técnicos justifican sus magros resultados en la PSU debido a que los chicos de estos colegios no tienen planificado el ingreso a la universidad. El San Ramón es el ejemplo. En 2005 13 alumnos rindieron la prueba y obtuvieron 393 puntos promedio.
El avalúo de los bienes raíces de Cifuentes supera los 3 mil millones de pesos y uno de los más valiosos es su casa ubicada en Camino El Alba: 553 millones. Si se suma con su tía nadie los supera. LND



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